EL PAÍS. Dónde se sitúa Vox en la ultraderecha europea

28 ABR-21

Analizamos este artículo de El País, Dónde se sitúa Vox en la ultraderecha europea, donde intenta colocar a Vox, nuevo partido de derecha en España, en el ámbito de los "ultras". Está firmado por J.A. Aunión e Ignacio Povedano dos periodistas de El País que suelen hacer reportajes digitales con estadísticas.

El diario madrileño coincide con las declaraciones de Pedro Sánchez y la mayoría de dirigentes socialistas, con reiteradas alusiones a la ultraderecha cuando hablan de Vox, como el resto de los partidos de izquierda.

El reportaje no dice que Vox pertenece al grupo europeo Conservadores y reformistas, no a Identidad y democracia (como Le Pen y el resto de partidos con los que se le compara, que sí se consideran de ultraderecha). Se pueden consultar en Wikipedia. Este sería un factor importante, pero no lo han considerado así los autores. Dato fundamental ausente

Los 50 expertos consultados pertenecen al ámbito universitario europeo y estadounidense, tradicionalmente de izquierdas. Fuentes de información con sesgo sospechoso Uno de los expertos españoles mencionados, Xavier Casals (Universitat Ramon Llull), duda de que se pueda meter a Vox en la ultraderecha, como otros, que tampoco lo consideran acertado, pero no se les nombra. Carles Ferreira, otro experto consultado, de la Universidad de Kent, tiene en su muro de Twitter numerosos tuits en los que afirma rotundamente que Vox es la ultraderecha, y que pertenece al grupo de partidos antidemocráticos. No aporta datos que respalden verdaderamente esta afirmación. En su publicación Vox como representante de la derecha radical en España: un estudio sobre su ideología hace estas y otras afirmaciones sin pruebas aunque se trata de una revista científica. Por poner un ejemplo, afirma que Vox rechaza los impuestos (así, en general) porque los políticos se lo gastan en políticas secesionistas. Concretamente la frase de Santiago Abascal estudiada, del mitin de Vistalegre, es: 

«La España Viva quiere libertad con mayúsculas, libertad para disfrutar del fruto de nuestro esfuerzo sin que un político nos lo confisque para pagar traducciones en el Senado cuando todos nos entendemos en una lengua común.»

De esta frase, Ferreira saca las siguientes conclusiones: 
1) los impuestos son percibidos como una «confiscación» de la legítima riqueza.
2) en la segunda parte de la sentencia Abascal proyecta un nacionalismo español muy claro al defender la hegemonía del castellano frente a les demás lenguas del Estado.
3) pagar impuestos está mal principalmente porque los políticos utilizan el dinero de todos para complacer a los nacionalismos periféricos.

¿Es nacionalismo decir que la lengua utilizada en la cámara nacional debe ser precisamente el español, y no una lengua regional? La afirmación no sorprende tanto cuando vemos que el Sr. Ferreira proviene de la Universidad de Gerona, donde el clima ideológico es el que es. Es de suponer, a juzgar por su análisis, que le parecería "normal" exigir un sistema de traducción en el Senado con tal de que los políticos secesionistas catalanes no tuvieran que hablar en sede parlamentaria la "lengua de las bestias" (Torra dixit).

Es claro que el uso exclusivo del español en Congreso y Senado es, a todas luces, la postura lógica y de sentido común, además de legal, siendo la única lengua que todos los diputados tienen el derecho y la obligación de conocer, como ciudadanos españoles, y siendo además la única común de todas las regiones o nacionalidades.

El resto de conclusiones no tienen sentido. Un impuesto puede llegar a ser confiscatorio, pero no de manera absoluta, sino dependiendo de las circunstancias. Si desde el Gobierno se pide más dinero al ciudadano, y éste se gasta en corrupción, sueldos de amigos y familiares o actividades sin relación alguna con el interés general, se puede afirmar sin duda, que muchos lo vivirán como confiscatorio. Es probable que a ésto se refiriese Santiago Abascal, pero el señor Ferreira tiene sus propias conclusiones. No tenemos noticias de que este político haya dicho nunca que pagar impuestos está mal.

Es un hecho, sin embargo, que la Justicia ha declarado probado que los políticos condenados de la Generalitat desviaron fondos públicos para actividades delictivas.

Hemos analizado más en profundidad la "aportación" de este experto para que veamos con qué facilidad se afirman hipótesis sin fundamento, sólo porque alguien es considerado "experto".

El País preguntó a académicos que habían publicado trabajos sobre los movimientos populistas de derechas en Europa, quizá pensando que serían los más indicados para opinar sobre las etiquetas que se aplican a Vox. ¿Tienen algo o mucho que ver los movimientos populistas en Europa específicamente con Vox? ¿No es el PSOE un partido populista? ¿Y el PP? ¿Y Podemos? ¿No utilizan métodos claramente populistas todos los partidos del ámbito parlamentario? Fuentes de información con sesgo sospechoso

Por otra parte, siendo como es Vox un partido nuevo y en construcción, ¿es esperable que los expertos señalados tengan datos fidedignos para juzgarlo?

El título del artículo ya está sesgado: saca la conclusión a priori, ya que invita a decidir dónde ponemos a Vox dentro de la ultraderecha. ¿Y si no está dentro, sino fuera? Información dudosa . Los periodistas podrían preguntarse: ¿es Vox un partido de ultraderecha? Pero eso significaría contradecirse a sí mismo, a lo que el propio diario afirma día sí y día también. Por eso afirmamos que la conclusión ya está sacada. Conclusión sacada de antemano

Uno de los criterios que se maneja en el cuestionario reza:

Valores sociales y democráticos. 0 equivale a totalmente progresista (por ejemplo, a favor del aborto libre, la eutanasia activa, el matrimonio entre personas del mismo sexo, democracia participativa) y 10 sería totalmente tradicional o autoritario, es decir, contrario a las anteriores ideas y defensor de una moral férrea y de los ideales de tradición, orden y estabilidad.

Aunque en otros dos puntos del artículo se aclara que 0 es extrema izquierda, aquí se opta por "totalmente progresista". Adjetivo opinativo Y se da como valor progresista la democracia participativa, dando por supuesto que la derecha no defiende la participación.
El 10, además, es tradicional o autoritario, suponiendo que lo tradicional es autoritario y "férreo" Adjetivo opinativo . Las pruebas del autoritarismo de los partidos de izquierda no cabrían en este artículo. El autoritarismo es una actitud que puede afectar a cualquier partido y, sin ir más lejos, el PSOE tiene el récord de decretos leyes en la actual legislatura y todas sus leyes más importantes se han aprobado durante el Estado de Alarma y de espaldas a los agentes sociales más críticos.

Sigamos con el siguiente criterio porque no tiene desperdicio:

Seguridad y delincuencia. Considerando 0 como completamente progresista, es decir, totalmente a favor de las medidas sociales y educativas de prevención de la criminalidad, la rehabilitación y la reinserción de los delincuentes y del principio de proporcionalidad como límite para la idea del castigo. Y 10 equivale a completamente a favor de la política de “mano dura”, del castigo como principal objetivo, por encima de la rehabilitación de los delincuentes, lo cual incluye la cadena perpetua e incluso la pena de muerte.

Como vemos, el extremismo ha desaparecido del 0, sigue siendo "progresista" Adjetivo opinativo . Aquí se da por supuesto que las políticas de derecha no son educativas y no quieren la prevención, ni la rehabilitación, ni son proporcionales. Es cierto que Vox defiende (de manera claramente populista y sin base jurídica) la cadena perpetua para algunos delitos como violación y violencia doméstica, cosa que no apuesta precisamente por la rehabilitación como objetivo principal, pero en absoluto abogan por la pena de muerte, y la cadena perpetua (revisable) no excluye la rehabilitación, si esta es posible.

Y por último:

Inmigración. 0 equivale a estar totalmente en contra de las restricciones a la inmigración y 10, totalmente a favor.

Integración. 0 significa totalmente a favor del multiculturalismo y 10 a favor de la asimilación (que el inmigrante asuma completamente la cultura del país de acogida, renunciando si es necesario a la de sus orígenes). 


Suponemos que estar "en contra de toda restricción a la inmigración" podría referirse a abolir las actuales leyes de extranjería (y, si el gobierno es progresista, ¿por qué no las deroga?). No se sabe si esto es o no progresista. Lo que sí sabemos es que es imposible y va en contra de todas las políticas y directivas europeas. Si el debate se plantea con estas bases es ya de por sí falso. ¿A qué se refiere con restricciones a la inmigración? ¿Al cumplimiento de la Ley vigente? ¿O a la recepción sin filtros de 60.000 personas en un mes?

No parece tampoco lógico considerar que asumir la cultura del país receptor signifique la renuncia a los orígenes, y mucho menos que el partido Vox apoye dicha renuncia. Información inconsistente

Suponemos también que multiculturalismo (el 0) significará que el inmigrante no asuma en absoluto los valores del país de acogida y que se posicione en contra de los valores constitucionales y de convivencia de la sociedad en la que vive (algo que nadie puede defender seriamente). El concepto que aquí se presenta como multiculturalismo (un concepto que se vende como tolerancia, solidaridad y acogida), podría también llamarse política del guetto, o del cheque en blanco, o la ausencia total de integración cultural y de respeto por los valores que comparte una comunidad. Pero observemos las palabras utilizadas y el punto de vista en que nos colocan, antes siquiera de pasar al análisis de los expertos.

El artículo tampoco parte de una terminología clara para etiquetar a los partidos o a las ideologías, no presenta una taxonomía racional y exacta (como podría ser la del materialismo filosófico de Gustavo Bueno), sino la usual nube de términos equívocos al servicio de los mensajes emocionales o populistas. Información inconsistente

Sigamos adelante en el artículo. Con respecto a la inmigración, dice en palabras de José Rama, profesor del King’s College de Londres:

La posición de Vox en este ámbito, pese a su vehemencia, “no es tan dura como la de FN, Lega, PVV o AfD”.

Continuamente aparecen citas de expertos negando que Vox se pueda comparar con partidos como Front National o AfD, pero esto no influye en las conclusiones que, como vimos, ya saca el artículo desde el título mismo.

En lo que se refiere a la familia, veamos las conclusiones del profesor de la Universidad de Fordham, en Nueva York, Vicente Rubio-Pueyo:

«De Vox cabría destacar (...) su carácter reaccionario, extremadamente conservador, su defensa de cuestiones como la familia, la hostilidad al feminismo, los discursos neocolonialistas, una mirada nostálgica al pasado...»

De la ecuanimidad del Sr. Rubio Pueyo para hablar de estos temas, pongamos por ejemplo su último tuit, del 29 de abril: «V0X se compromete a joderle la VIDA a la gente», hablando de las intenciones de este partido de dificultar la eutanasia y el aborto, dos propuestas que pretenden precisamente defender la vida. También retuitea, por ejemplo, a Pablo Iglesias, o se ríe en otros tuits de Mario Vargas Llosa, Savater y Féliz de Azúa, es de suponer que porque en la última campaña electoral de la Comunidad de Madrid se han significado a favor de la Sra. Ayuso, y no son de izquierdas, como él. Y celebra el tuit de un tal @eleptric que compara en un hilo fotos de Rocío Monasterio con bolsas de basura.

Resulta muy novedoso escuchar de un profesor de universidad que defender la familia sea reaccionario o extremo. O que la hostilidad al feminismo de la tercera ola sea una posición extrema (¿no será más bien ese feminismo el que es extremo hasta incluso molestar a las propias feministas tradicionales?). Fuentes de información con sesgo sospechoso

El profesor Jeffrey Murer: «Vox puede ser uno de los partidos más peligrosos de la democracia europea en este momento. (...) Reproduce muchas de los sentimientos e ideas divisorias de la Guerra Civil».

El Sr. Murer no debe de ser consciente de las iniciativas del PSOE sobre la Memoria Histórica, la inhumación de los restos del Gral. Franco, o de las diarias acusaciones de todos los partidos de izquierda de "fascistas" a sus contrincantes políticos. Por eso nos sorprende que se pueda considerar a Vox como un partido guerracivilista. Fuentes de información con sesgo sospechoso

En resumen, nos parece que las fuentes elegidas por El País fueron, a todas luces, de una sola parte del espectro político Fuentes de información con sesgo sospechoso , y encontramos lógica la aclaración del final:

«De hecho, ante la evidente dificultad de plasmar en números realidades tan complejas, algunos de los especialistas invitados a participar en la encuesta han declinado hacerlo.»

La opinión de CC sobre este artículo es que pretende justificar desde un pretendido ámbito académico la etiqueta de "extremo" y "ultra" para la actual tercera fuerza política de España, una forma más de expulsar al contrincante mintiendo sobre su verdadera naturaleza y provocando el rechazo social hacia él por causas inventadas.


Credibilidad: muy baja

Tendenciosidad: Alta.



Penalizaciones: 53


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Ciudadano Crítico